25 junio_2026
Chile aparece nuevamente en el radar de inversionistas de alto patrimonio. Uno de los factores detrás de este renovado interés sería la discusión del Proyecto de Reconstrucción Nacional, iniciativa que avanza su tramitación en el Senado y que propone una serie de medidas orientadas a destrabar y fomentar la inversión, junto con fortalecer la competitividad del país.
Entre los cambios que contempla el proyecto se encuentran una reducción del impuesto de primera categoría, modificaciones al tratamiento tributario de ciertas inversiones financieras y nuevos estímulos para la inversión inmobiliaria. También, se incorporan disposiciones transitorias relacionadas con donaciones y planificación patrimonial, materias especialmente relevantes para familias empresarias y procesos de sucesión.
De acuerdo con Sebastián Escobar, head of Wealth Planning de Santander Private Banking, “para las familias de alto patrimonio, los cambios tributarios suelen ser un factor relevante al momento de planificar y estructurar patrimonios. Aspectos como la tributación de las ganancias de capital, los incentivos a la inversión o las reglas aplicables a donaciones y transferencias patrimoniales pueden influir en las decisiones que adoptan respecto de la preservación y transferencia de sus activos a las nuevas generaciones”.
En este sentido, Escobar afirma que el avance legislativo del proyecto ha sido seguido con atención por los inversionistas. “El proyecto ha despertado un renovado interés por Chile, sus reglas y sus mercados. Más allá de la discusión técnica y política sobre la conveniencia o no de las propuestas, es innegable que varias de las medidas propuestas apuntan a destrabar y fomentar la inversión, mejorar la competitividad tributaria, además de establecer determinados incentivos en ciertas áreas de la economía, y esa señal se ha logrado transmitir”, indica.
En cuanto a las normas transitorias relativas a la rebaja en los tramos del impuesto a las donaciones, Escobar considera que”ha sido el gatillante para que muchas familias evalúen esta alternativa como una posibilidad e instancia para conversar sobre estos temas, permitirse un análisis profundo sobre las expectativas de la familia y la empresa, abordar con el tiempo debido el futuro del patrimonio familiar y así otorgarse soluciones ordenadas y alineadas con la misión de cada grupo”.

El mercado sigue atento
Según José Antonio Guzmán, head de Investment Advisory de Santander Private Banking, el interés no se limita al ámbito tributario. Desde la perspectiva de los mercados financieros, varios factores continúan respaldando el atractivo de los activos locales más allá del factor político. El ciclo de materias primas, especialmente del cobre y la escalada en el precio del litio siguen siendo algunos de ellos. A eso se suman expectativas de crecimiento de doble dígito de las utilidades corporativas, valorizaciones que aún se mantienen en niveles razonables en comparación con su historia reciente, un dólar más débil y la convergencia de la inflación al objetivo del Banco Central en los próximos 12 meses.
Sin embargo, todo esto no estaría exento de riesgos, afirma Guzmán. “Hay riesgos macroeconómicos desafiantes, entre ellos, una tasa de desempleo por sobre el 9% que va de la mano con un consumo interno menos dinámico, proyecciones de crecimiento que han bajado y las potenciales alzas de la tasa de política monetaria en Estados Unidos”, sostiene el ejecutivo.
Si bien la discusión legislativa aún está en desarrollo, los expertos coinciden en que la estabilidad regulatoria y la capacidad de generar certezas para la inversión seguirán siendo factores clave para fortalecer la confianza y atraer capitales de largo plazo.
