Llamadas que parecen legítimas: cómo reconocer y evitar el fraude telefónico

Los delincuentes utilizan técnicas de suplantación del identificador de llamadas para hacer aparecer números conocidos en la pantalla del teléfono. Conocer las señales de alerta es clave para proteger los datos personales y las cuentas bancarias.

La suplantación telefónica es uno de los riesgos que enfrentan la industria financiera y sus clientes. A través de llamadas que aparentan ser legítimas, los ciberdelincuentes se hacen pasar por representantes de bancos y utilizan supuestas alertas de seguridad, movimientos desconocidos o problemas con una cuenta para generar preocupación y ganarse la confianza de las personas.

Esta modalidad se conoce como vishing, un tipo de fraude basado en llamadas de voz. Para hacer el engaño más creíble, los atacantes pueden recurrir al spoofing telefónico, una técnica que permite alterar el identificador de la llamada y mostrar en la pantalla el número real de una institución, aunque la comunicación no provenga de ella.

Aquí, Banco Santander entrega una serie de recomendaciones y datos para reconocer cuando se está ante un potencial fraude telefónico y poder evitarlo con éxito.

Una llamada realizada por el cliente no es equivalente a una llamada recibida. Cuando una persona contacta al banco por iniciativa propia y marca directamente un número obtenido desde la app, el sitio web u otro canal oficial, está ingresando a una vía de comunicación legítima de la institución.

En cambio, cuando la llamada es recibida, el número que aparece en la pantalla no basta para comprobar su origen, incluso si coincide con el de la entidad financiera. Por lo tanto, una comunicación entrante no debe considerarse segura únicamente por el número que muestra el teléfono.

Durante la llamada, los delincuentes suelen mencionar una supuesta alerta de seguridad, un movimiento sospechoso o un problema con la cuenta. El propósito es generar urgencia y convencer a la persona de que debe actuar inmediatamente.

Una vez que consiguen su confianza, pueden solicitar claves, códigos de verificación, coordenadas u otros datos sensibles. También pueden entregar instrucciones para autorizar operaciones en aplicaciones bancarias o realizar acciones que terminen en transacciones fraudulentas.

Ante una solicitud de este tipo, la recomendación es finalizar la llamada y contactar directamente al banco por iniciativa propia, marcando un número verificado en la app, el sitio web u otro canal oficial. Cabe recordar que no se debe utilizar un número proporcionado durante la comunicación recibida.

Fabio Ribeiro, Chief Information Security Officer de Banco Santander, recuerda que “Santander nunca llamará para solicitar claves bancarias o coordenadas, ni pedirá que una persona descargue o configure la app Santander u otra aplicación. Tampoco solicitará validar o autorizar operaciones mediante Santander PASS o la tarjeta de coordenadas durante una llamada”.

Agrega que “si un supuesto ejecutivo solicita alguno de estos datos o acciones, se debe interrumpir inmediatamente la comunicación, aunque la llamada parezca provenir de un número conocido”.

1. No confiar únicamente en el número que aparece en la pantalla.

El spoofing telefónico permite que los delincuentes hagan visible un número legítimo. La aparición en el identificador de llamadas no confirma que quien se comunica sea realmente un ejecutivo del banco.

2. Interrumpir la llamada ante cualquier solicitud sospechosa.

Si durante la conversación se presiona a la persona para actuar rápidamente, entregar información o seguir instrucciones relacionadas con una supuesta emergencia bancaria, la recomendación es finalizar la llamada de forma inmediata.

3. No compartir claves ni datos de seguridad.

Las claves bancarias, coordenadas, códigos de verificación, datos de tarjetas y otros antecedentes sensibles no deben ser entregados a terceros. Esta recomendación es entregada de forma transversal por toda la industria bancaria y las autoridades regulatorias, como la Comisión para el Mercado Financiero.

4. No autorizar operaciones durante una llamada.

En el caso de Santander, no se deben validar transacciones mediante Santander PASS ni utilizar la tarjeta de coordenadas siguiendo las instrucciones de una persona que se comunica con el cliente por teléfono. Una solicitud de autorización puede permitir que los delincuentes concreten una operación fraudulenta.

5. Verificar la situación directamente con el banco.

Ante una llamada sospechosa, se recomienda finalizar la comunicación rápidamente y contactar directamente al banco utilizando los canales oficiales publicados por la entidad. Para reportar llamadas sospechosas, solicitar bloqueos o informar transacciones no reconocidas, entre otras solicitudes, Santander dispone del número 600 320 3000.

Si durante una llamada una persona compartió datos, autorizó una operación o siguió las instrucciones de un supuesto ejecutivo, debe comunicarse inmediatamente con su entidad bancaria.

Santander recomienda llamar al 1212 o a 600 320 3000 y, ante una posible estafa, bloquear la clave digital utilizada para ingresar a Santander.cl.

También es importante reportar cualquier operación no reconocida y evitar nuevas interacciones con la persona que realizó la llamada.

“Una alerta de seguridad real no requiere la entrega de claves ni la autorización de una operación solicitada por teléfono. Incluso cuando el número parece legítimo, la medida más segura es finalizar la llamada y verificar la situación directamente con el banco

sostiene Fabio Ribeiro