Financiamiento toma protagonismo en la carrera por masificar los autos eléctricos en Chile

Bancos, instituciones financieras y la industria automotriz están impulsando nuevas fórmulas para reducir la barrera de entrada a un mercado que crece con fuerza ante el alza en el precio de los combustibles.

El mercado de vehículos eléctricos continúa mostrando señales de expansión en el país, en un escenario donde el financiamiento será clave para avanzar desde una etapa de adopción temprana hacia la masificación.

Según el secretario general de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), Diego Mendoza, la venta de este tipo de vehículos durante el primer trimestre de este año “ha crecido frente al mismo período del año anterior”. Además, cifras del gremio publicadas recientemente revelan que, durante abril, uno de cada diez autos vendidos fue de tecnología enchufable, es decir, 100% eléctrico o híbrido. Ese mes se registraron 1.496 unidades inscritas de vehículos eléctricos, la cifra más alta durante un mes específico.

Entre los factores que explican este crecimiento, el secretario general de ANAC menciona la mayor oferta disponible en el mercado y un precio más accesible en varias unidades con “modelos de entrada que están apenas por sobre los $12 millones, cuando hace algunos años la mediana estaba en $30 millones y no había gama de entrada a lo eléctrico por debajo de $20 millones”. Pese a ello, sostiene que “falta crecer, porque dentro del total de ventas todavía representan un 4,5% y los híbridos un 11,3%, manteniendo preponderancia los vehículos a combustión interna con más de 84% de participación”.

En ese escenario, el financiamiento comienza a ganar protagonismo como una herramienta para reducir la brecha de acceso. De acuerdo con Mendoza, “en Chile se estima que entre 80% a 85% de las ventas son con algún tipo de financiamiento” y destaca que en el caso de los eléctricos, se han creado herramientas especiales con tasas preferenciales y con evaluaciones crediticias que, muchas veces, “pueden ser más favorables” para empresas, pymes o particulares.

Para el presidente de la Asociación de Vehículos Eléctricos de Chile, Rodrigo Salcedo, el financiamiento “es un factor determinante para acelerar la masificación de los vehículos eléctricos en Chile”. Según explica, si se analiza un vehículo eléctrico desde el costo total de propiedad -considerando energía, mantención, disponibilidad operacional y vida útil- muchas veces la alternativa eléctrica comienza a ser muy competitiva frente a un vehículo convencional. “El problema es que esa ventaja no siempre se ve al momento de la compra, porque el precio de entrada sigue siendo más alto en la mayoría de los segmentos y principalmente para equipos y camiones de industrias que son clave para el país”, plantea Salcedo.

Bajo la mirada del líder gremial, el sector financiero chileno está empezando a entender que la electromovilidad “requiere nuevas herramientas comerciales”, como créditos verdes, cuotas sin interés, bonos, leasing, renting, financiamiento de flotas, cargadores incluidos y soluciones integradas. En esa línea, destaca que ya existen bancos que han desarrollado líneas orientadas a electromovilidad y financiamiento verde para personas, MiPymes y empresas.

Además, destacan que actualmente está la posibilidad de acceder a un Tesla en 36 a 48 cuotas sin interés, pagando con las tarjetas de crédito WorldMember Santander LATAM Pass, WorldMember Limited Santander LATAM Pass y The Platinum Card American Express. Añaden la existencia de tasas preferenciales y plazos más extensos para vehículos eléctricos e híbridos, considerando que tienen menores costos operacionales y de mantención en el largo plazo.

La demanda por este tipo de financiamiento “ha mostrado un crecimiento muy acelerado en los últimos dos años”, valoran desde Santander Consumer. En cuanto al perfil de los clientes, detallan que en un comienzo estuvo muy concentrado en empresas, pero aseguran que eso ha cambiado hacia una participación creciente de personas naturales, “especialmente profesionales jóvenes, segmentos de ingresos medios-altos y usuarios muy orientados a la tecnología y sostenibilidad”.

En caso de que continúen expandiéndose nuevas formas de financiamiento para este segmento de vehículos, Salcedo proyecta un crecimiento mucho más acelerado del mercado en el país. “Veremos mayor adopción en clientes particulares, pymes, flotas corporativas, última milla, taxis, transporte de pasajeros y empresas de servicios, especialmente aquellas más expuestas al costo de los combustibles”, afirma. A su juicio, el contexto geopolítico “va a empujar aún más esta transición”, posicionando a la electromovilidad no solo como una opción sustentable, sino como una herramienta para estabilizar costos y reducir riesgos operacionales.